16 de abril de 2021

Ni Gandhi, ni Mandela, Mi abuela.

Hace unos días iba en la moto y me hice la siguiente pregunta:

¿Cuál ha sido tu mayor referente en el liderazgo? ¿Quién es mi gurú de vida?

Y después de unos kilómetros y haciendo un repaso de personas importantes en mi vida llegué a la conclusión que tengo mucho que agradecer a varias personas, pero la que cumple con una gran parte de las características de un buen líder es mi abuela materna.

1. CLARIDAD EN EL OBJETIVO

Mi abuela fue capaz de mantener unida una familia de 7 hermanos con sus respectivas parejas y su elenco de hijos. Pasara lo que pasara, que pasaron muchas cosas la premisa era clara “Nadie los iba a separar”, prevalecía la unión familiar por encima de, me atrevería a decir, de todo.

“La unión familiar ante el bien individual”.

2. GESTIÓN EMOCIONAL

Mi abuela fue capaz de gestionar emocionalmente el fallecimiento de su hija, la desaparición de un hijo y la vida tortuosa de otro hijo. Os puedo asegurar que estas situaciones son muy potentes y ella siempre las afrontaba con su talante tranquilizador, de entendimiento y compresión del otro.

3. EMPATÍA

Ella fue capaz de querer, tolerar, entender, escuchar, hacer partícipe y utilizar la sensatez y la bondad para enfrentar las situaciones que se iban planteando tanto a ella como a los que quería. Y todo eso sin perder su objetivo principal, la unión familiar.

4. VALORES

Tenía sus valores muy claros y actuaba en base a ellos.

Siempre estaba su casa y su persona abierta para acoger a quien quisiera.

Persona que trabajó para conseguir lo que quería.

Mantenía vivas las relaciones importantes. Cada día llamaba a sus hermanos, a sus nietas y mantuvo amistades de toda la vida.

Se relacionaba desde el respeto y comprensión de lo que le rodeaba. Decía las cosas con asertividad y sin la intención de ofender al otro.

5. GESTIÓN DE CONFLICTOS

Para ella el conflicto era algo a resolver, no un modo de vida. Siempre decía que desde el amor todo se resuelve mejor. Le movía el amor, no la queja.

Todos los conflictos los afrontaba desde la calma, teniendo en cuenta todas las partes del mismo. Era una persona conciliadora y la escucha era su mejor alidada.

Tenía habilidades de liderazgo sin haber estado en ninguna escuela de negocios, nadie le enseñó, de hecho, seguramente no era ni consciente que las tenía. No me quiero imaginar si le hubieran enseñado donde hubiera sido capaz de llegar.

Sus habilidades eran:

Su estrategia era:

Con esto que quiero transmitirte que tienes referentes de liderazgo más cerca de lo que puedes imaginar, se trata de ponerle atención, observarlos y aprender. No mires fuera empieza mirando desde dentro.

En tu familia, en tu entorno cercano tienes personas que son parte de ti que te han enseñado habilidades de liderazgo que tienes. Por eso es importante darte cuenta, observarte, tener conciencia de ti mismo y de todo lo que puedes aportar a los demás. El liderazgo empieza por ti.

Mi abuela nació en Jumilla, un pueblo de Murcia y aprendió a leer y escribir como pudo, pero nada tiene que envidiar a nadie de como gestionó su vida y como supo liderarla.

Tú puedes tener acceso a herramientas que te ayuden a mejorar y evolucionar para ti y para la relación con los otros.

Apuesta por un liderazgo auténtico.

Falleció a los 96 años agradecida, felizmente acompañada por sus nietas, hermanas e hijo y como decía ella, llevándose en su maleta:

“Amor de los suyos”

“Bendiciones para los suyos”

“Momentos de dolor”

“Mucho amor”

Gandhi bien, Mandela bien, pero mi abuela MÁS.

Piensa quien es tu referente de liderazgo y escribe las características que ves y reflexiona si están en ti. Este ejercicio de reflexión te ayudará a tener claridad en tus fortalezas y tus habilidades.

Échale un vistazo a la formación «Desarrolla tu liderazgo resiliente» o al Proceso de «Desarrolla un liderazgo auténtico».

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